Julio Hazim: “El juego de azar es un problema que ni se ha resuelto ni se va a resolver”

El comunicador Julio Hazim advirtió que la problemática de las apuestas en el país representa una dinámica arraigada y difícil de controlar, vinculada tanto a las aspiraciones económicas de la población como a diversos sectores del crimen organizado. A raíz de la designación del nuevo coordinador general de los juegos de azar, sostuvo que la medida es oportuna en términos de transparencia pero insuficiente para corregir el desorden en el sector, al afirmar que “es quizás la designación más apropiada en este momento porque garantiza el que ahí no va a haber el problema de ocultar actos de corrupción, sin embargo puedo asegurar que Kiko no va a resolver el problema de los juegos de azar”.

Asimismo, Julio Hazim señaló la constante expansión de estas actividades en la sociedad dominicana, impulsada por los bajos ingresos y la ilusión de ganancias rápidas, al margen de los marcos legales vigentes. Sobre las ramificaciones del negocio y los distintos renglones que abarca la industria, indicó que “en República Dominicana como un país en que el sueldo no es suficiente y que las fortunas están en pocas manos, cada día el juego tiene mayor incidencia en el dominicano no importa lo que digan las leyes”, precisando además que “el juego, el fisco, el lavado, el efectivo, las drogas están íntimamente ligados”.

Finalmente, enfatizó la alta presencia de negocios clandestinos y el peso financiero que maneja el sector dentro del panorama económico nacional y político, donde operan miles de establecimientos sin regularización. Ante las complejas estructuras y los intereses que intervienen en las distintas modalidades de apuestas, el comunicador expresó que “ese problema en República Dominicana se ha generalizado de forma tal que hay empresarios del juego, hay empresas que se dedican al juego, es lo más importante para el fisco, pero tienen un problema que la mayoría de los juegos son clandestinos, son ilegales, no están en control del gobierno”, concluyendo que la situación no mostrará una solución definitiva en el corto plazo.