Director DGII revela que no se ha recaudado lo esperado para subsidios de la ley anticrisis. Presenta plataforma para simplificar cumplimiento fiscal
La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) no ha logrado la recaudación tributaria esperada con la ley anticrisis para cubrir los montos de los subsidios proyectados por el gobierno para enfrentar el impacto local de los conflictos bélicos en Ucrania e Irán.
“Aun faltando 60 días para cerrar el año fiscal ya nos tragamos los 45 mil millones de pesos en subsidios. No los hemos recaudado. Estamos sobre girados con respecto a lo que ya hemos pagado en subsidios. No ha cerrado el año y no hemos recaudado ese monto. ¿Y quién paga eso? El presupuesto”, dijo el director general de Impuestos Internos, Pedro Urrutia, al explicar que por el momento no se ha hablado de futuras modificaciones de las partidas presupuestarias y se procura controlar el gasto público para no forzar al contribuyente, descartando que durante el 2027 vuelva a hablarse de reforma fiscal.
No obstante. el funcionario anunció que a partir del primero de enero entrarán en vigor diversos alivios tributarios para los contribuyentes. Entre las facilidades más destacadas se encuentran los ajustes a los anticipos para las MiPymes registradas y la eliminación del pago del impuesto del 1% por concepto de aumento de capital en las empresas.
Durante su participación en el programa Síntesis con Michael Hazim, Urrutia estuvo acompañado por Hamlet Gutiérrez, subdirector de Facilitación y Servicios, y Guarionex de la Cruz, subdirector de Gestión, Contribución y Cumplimiento, quienes expresaron que la DGII también dispuso la extensión indefinida del uso del facturador gratuito disponible en su portal, para los negocios que emiten hasta 200 facturas mensuales. Para apoyar esta medida, la institución está asumiendo el costo del certificado digital, evitando cargar económicamente a los pequeños emprendedores.
Urrutia destacó también el lanzamiento de la solución tecnológica “Intégrate 1,2,3,4”, que simplifica el registro y la facturación electrónica, eliminando la necesidad de pagar a intermediarios para el cumplimiento tributario. “Con esos pasos cualquier persona física o pequeño negocio, como los emprendedores con ingresos menores a un millón de pesos al año, se registran y ese proceso los lleva a la página de la DGII, a la página de facturación electrónica automática y les asigna sus comprobantes fiscales”, dijo el director.
Urrutia recordó que el primero de noviembre venció el plazo de incorporación obligatoria a la facturación electrónica para los contribuyentes medianos, a quienes se les suspenderán los comprobantes tipo B si no se regularizan. La fecha límite definitiva para la entrada de las micro, pequeñas empresas y personas físicas al sistema de facturación electrónica es el próximo 15 de noviembre.
En relación con los marbetes para vehículos, Urrutia dijo que se hizo un ajuste al impuesto vehicular por inflación al costo que no había variado en diez años, lo que representó incrementos de 00 y 1,000 pesos dependiendo del año de fabricación del vehículo. La fecha límite fijada para renovar sin recargos es el 31 de enero de 2027. Asimismo, se aclaró que, aunque las motocicletas no pagan marbete, la DGII llegó a un acuerdo con los concesionarios para emitir placas provisionales desde el momento de la venta, con el fin de garantizar la identificación y la seguridad vial. “Estamos emitiendo un nuevo modelo de placa para motocicletas, mas ancha, de mejor lectura, que permite una mejor fiscalización”, añadió el subdirector Gutiérrez.
Por otra parte, informó que la entidad está coordinando esfuerzos con una nueva dirección operativa exclusiva para regularizar el sector de los juegos de azar y las bancas de lotería. Esta acción busca forzar a los negocios ilegales a formalizar su estatus y a pagar las deudas millonarias acumuladas.
A nivel interno, el director de la DGII destaca que la institución utiliza herramientas de inteligencia artificial y analítica avanzada para evaluar los patrones de gasto de los contribuyentes para optimizar la fiscalización y avanzar en la virtualización de las operaciones y de los recursos de reconsideración.

