Cuestionan el costo que habría tenido La Barquita si se ejecutaba como una obra estatal tradicional
Julio Hazim valoró los resultados obtenidos en el proyecto habitacional y de readecuación urbana La Barquita, al destacar la diferencia de eficiencia entre la gestión pública tradicional y la administración privada. Durante su intervención, enfatizó la participación del empresario José Miguel González Cuadra al frente de la Unidad Ejecutora para la Readecuación de La Barquita y sus Entornos (URBE), creada mediante instrucciones oficiales en 2014, señalando que el ejecutivo asumió la responsabilidad de la obra sin percibir remuneración del Estado.
En su análisis, Julio Hazim planteó que la principal incógnita del proyecto radica en la falta de una comparativa financiera respecto a los métodos habituales de contratación pública. “La única pena que vimos en el proyecto es que no se hizo una comparación de lo que hubiese costado eso si lo llevan a lo político y a lo tradicional, inclusive a los concursos”, afirmó, al tiempo que cuestionó: “¿Cuál fue el costo de ese proyecto y cuál hubiese sido el costo si lo hubiesen hecho con las normas que políticamente se usan en las obras del Estado?”.
Asimismo, ponderó que la iniciativa no se limitó a la solución habitacional en Sabana Perdida, sino que integró el sistema de transporte por cable del Teleférico de Santo Domingo e intervenciones de regeneración ambiental en sectores como La Ciénaga y Los Guandules. Julio Hazim sostuvo que la obra combinó infraestructura y cohesión social, concluyendo que “no se le ha hecho ni el estudio ni el reconocimiento ni al gobierno ni al ejecutor que dejó todo” para llevar a cabo la readecuación urbana.

