Michael Hazim propone diferir la entrada en vigencia de las grandes reformas nacionales para el año 2032
El analista Michael Hazim planteó que el presidente Luis Abinader encabeza un escenario propicio para impulsar las transformaciones estructurales que requiere el país, sugiriendo que su implementación quede establecida a largo plazo. “La gran oportunidad la tiene el presidente Luis Abinader; vamos a una recta final de un gobierno de un presidente que no se va a reelegir y que puede tomar las medidas, aunque no todas, porque muchas cuestan dinero”, afirmó.
En su intervención, propuso un consenso con los principales líderes del liderazgo político para asumir los costos de estos proyectos sin afectar de inmediato a las gestiones venideras. “Presidente, tome decisiones a futuro: haga una reforma fiscal que entre en vigencia el 16 de agosto del 2032, haga una reforma laboral que resuelva lo de la cesantía que entre en vigencia en el 2032, elimine el subsidio a los combustibles y elimine el impuesto a los combustibles y que eso entre en vigencia en el 2032”, expresó. Asimismo, sugirió aplicar el mismo criterio para la modificación de la seguridad social y para la supresión de los incentivos parlamentarios, señalando que si se decide retirar “el barrilito, el cofrecito, las exoneraciones de los diputados y de los senadores, lo hagamos con fecha del 32”.
Para Michael Hazim, la falta de continuidad en las propuestas presentadas por los partidos responde a la dinámica partidaria tradicional. “La razón por la que eso no se cambia es porque no se puede, tan sencillo como eso, es imposible sin una reforma estructural y sin que se pongan de acuerdo los demás”, argumentó, advirtiendo además que si las iniciativas se continúan usando “como mecanismo de campaña, el fracaso en la economía del gobierno de turno es fundamental para el que va a ganar en el próximo periodo electoral”.

