Soto Jiménez afirma que la IA es la nueva arma de disuasión y las tierras raras son clave geopolítica

En una entrevista televisiva en el programa Revista 110, José Miguel Soto Jiménez abordó la dinámica geopolítica global contemporánea y sostuvo que el mundo enfrenta un nuevo escenario de confrontación entre las grandes potencias. Durante su intervención, expuso que el panorama internacional ha evolucionado hacia un conflicto de naturaleza estratégica donde la tecnología y los recursos de alto valor juegan un papel determinante. En ese sentido, afirmó: “Hay una segunda Guerra Fría”, al tiempo de sostener que en este nuevo contexto “el nuevo elemento, la nueva arma para la disuasión, expresada abiertamente, es la inteligencia artificial”.

Al profundizar sobre los factores económicos y estratégicos que impulsan este enfrentamiento global, Soto Jiménez destacó la relevancia de los yacimientos minerales esenciales para el desarrollo tecnológico y militar. Respecto a este tema, puntualizó que “el problema de las tierras raras es que no hay nada nuevo bajo el sol”, recordando que en periodos previos existían otros minerales estratégicos como la cromita. No obstante, enfatizó que en el contexto actual estos recursos resultan prioritarios para las potencias mundiales, calificando su valor como “vital, pero vital, porque la importancia que tienen las tierras raras es fundamental”.

Finalmente, el análisis se extendió al impacto de estas disputas en la región y a la postura de las grandes potencias frente a las zonas de influencia y los recursos naturales. Soto Jiménez sostuvo que “lo que se está debatiendo en esta crisis mundial ahora mismo no es tanto esas posiciones clásicas, es el dominio de las áreas de influencia”. Asimismo, subrayó que los intereses internacionales sobre ciertos territorios responden a la búsqueda de control estratégico y tecnológico, concluyendo que áreas como Canadá o Groenlandia resultan clave para las potencias “para la inteligencia artificial y lo que hay abajo”.