Elvis Lima y Delvis Santos analizan el futuro del PRM rumbo a las elecciones de 2028

Los analistas políticos Elvis Lima y Delvis Santos debatieron en torno al panorama electoral y los retos internos que enfrenta el Partido Revolucionario Moderno (PRM) con miras a los comicios presidenciales del año 2028. Durante su intervención, Lima defendió la fortaleza de la organización oficialista y sostuvo que se impondrá en las urnas debido a su estructura. “El PRM es una maquinaria y yo le digo la verdad: la figura del presidente Luis Abinader hoy está por encima de todo”, afirmó Lima, quien además aseguró que “la oposición al día de hoy no tiene cómo ganarle al PRM”, anticipando que entre los aspirantes de la entidad gubernamental habrá un entendimiento para definir la candidatura.

En contraste, Santos planteó serias advertencias sobre el distanciamiento entre la dirigencia estatal y las bases de la organización, asegurando que la militancia se siente desatendida desde la llegada al poder. “Este partido se siente utilizado, maltratado, abuleado, y de cara al 2028 no está en condiciones al día de hoy de competir con ninguno de los aspirantes”, enfatizó Santos. Asimismo, criticó la pérdida de apoyo en las mediciones de opinión y el nombramiento de funcionarios ajenos a la entidad en puestos claves, señalando que “es el PRM el único partido que en apenas dos años en democracia ha perdido 27 puntos en la preferencia del electorado” y advirtiendo que “o se entienden o se joden” de no propiciarse una verdadera reconexión con sus dirigentes comunitarios.

Por su parte, Julio Hazim intervino en el espacio para examinar las dinámicas que inciden en el escenario político dominicano y el equilibrio de las fuerzas en pugna. Julio Hazim enfatizó las particularidades de la conformación gubernamental y la presencia de diversos sectores en la administración pública, al precisar que “este es un partido que le ha cumplido a Participación Ciudadana en cuatro posiciones muy importantes, le ha cumplido a Hipólito Mejía con dos ministerios”, concluyendo que, a pesar de las discrepancias internas sobre la gestión de los funcionarios, la oposición tendrá que realizar un esfuerzo extraordinario si pretende derrotar a la estructura oficialista en el próximo torneo electoral.