El dinero político
Las campañas electorales cuestan dinero, pero el país tiene derecho a saber quién lo aporta. El financiamiento político sigue siendo uno de los espacios en el que la transparencia resulta más necesaria. Empresarios, comerciantes, suplidores y otros sectores pueden participar en el respaldo económico a candidatos y partidos, pero esos aportes no deberían permanecer ocultos. Cuando el dinero entra sin suficiente claridad, inevitablemente surgen preguntas sobre los intereses que esperan beneficios después de las elecciones. ¿Se dona por convicción, por cercanía o para asegurar contratos, pagos y privilegios? Una democracia sana no puede conformarse con desconocer quién financia el poder.

